1,7% de los venezolanos convive a diario con la epilepsia

La enfermedad puede producir síntomas transitorios como ausencias o pérdida del conocimiento, trastornos del movimiento, de los sentidos, del humor y otras funciones cognitivas

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), unas 50 millones de personas en el mundo padecen epilepsia, mientras que en Venezuela –señala un estudio de la Liga Venezolana contra la Epilepsia (Livece)- la prevalencia es de 1,7%, lo que indica que es uno de los problemas neurológicos más comunes a cualquier edad y en ambos sexos.

Sin embargo, lo que antes podría ser una enfermedad estigmatizante, ahora cuenta con mejores pronósticos y el tratamiento depende del tipo de crisis.

Según la OMS, “estudios recientes en los países de bajos y medianos ingresos han revelado que hasta un 70% de los niños y adultos diagnosticados oportunamente pueden tratarse con éxito, es decir, tener sus crisis  epilépticas controlados con fármacos anti-epilépticos. Después de 10 años sin crisis, de los cuales los últimos 5 años el paciente está sin tratamiento, hay criterios de curación de la epilepsia con poco riesgo de recaída”.

La neuróloga Elida de Pernía añadió que “algunos síndromes epilépticos tienen buen pronóstico como las ausencias infantiles, que en un alto porcentaje de casos desaparece al llegar a la adolescencia. En el caso de las crisis de inicio focal temporal causadas por la Esclerosis Mesial Temporal, la cirugía podría lograr una reducción considerable o hasta desaparecerlas”.

Dentro del grupo de fármacos indicados como tratamiento coadyuvante en los pacientes epilépticos está el clonazepam, una benzodiacepina de gran utilidad en pacientes con cualquier tipo de crisis principalmente aquellos síndromes que cursan con mioclonías, como por ejemplo en la epilepsia mioclónica juvenil.

La especialista recomienda que el paciente epiléptico debe acudir al especialista quien hará una adecuada clasificación del tipo de crisis presente en el paciente, un estudio de las causas de la epilepsia, así como una selección adecuada del medicamento anti-epiléptico, lo que se traduciría en una mejor calidad de vida del paciente.

Las epilepsias y sus síntomas

La epilepsia es un trastorno crónico caracterizado por una predisposición genética o adquirida para generar ataques recurrentes, debido a descargas eléctricas excesivas de grupos de células cerebrales.

 “Una sola crisis epiléptica no significa la existencia de esta condición, pues esta sólo se determina después de dos crisis epilépticas espontáneas o reflejas separadas por 24 horas; o luego de una primera cuando existe un riesgo de recurrencia mayor del 60% para que ocurra la segunda en los siguientes 10 años”, explicó Pernía.

La neuróloga indicó que, en algunos casos, el paciente experimenta lo que se conoce como aura epiléptica, que es lo que siente cuando le va a dar una crisis. Puede ser una sensación de miedo o placer, palpitaciones, alucinaciones visuales, olfativas o auditivas.

Otros síntomas característicos son: episodio de desconexión en el que la persona  se desconecta por unos minutos y no responde al llamado, lo cual puede asociarse a automatismos manuales, oro-faringeos y masticatorios.

También existen los fenómenos motores tales como: ataques convulsivos tónicos, clónicos, mioclónicos, atónicos o combinaciones entre ellos; y estado post-ictal en el que el paciente puede presentar cefalea, sueño, confusión y no recordar lo que pasó.

Multiplicidad de causas             

Hay muchas posibles causas de la epilepsia incluyendo tumores, accidentes cerebrovasculares, traumatismos cráneo-encefálicos, malformaciones arterio-venosas y displasias corticales.

También puede deberse a problemas metabólicos como por ejemplo, déficit de piridoxina o de folato cerebral; inmunológicos e infecciosos como la encefalitis y la meningitis, entre otros; o a causas idiopáticas, es decir, no identificables.

Las alteraciones genéticas, son una causa importante de la epilepsia. La doctora Pernía señaló que en el año 2005 se habían identificado pocos genes en algunos síndromes epilépticos. Gracias a los avances científicos en el área de genética, a partir del año 2015 se demostró que hay aproximadamente 37 genes involucrados, lo que representa un aumento considerable.

Con respecto al diagnóstico, la doctora señaló que hay que tomar en cuenta varios factores como los antecedentes personales y familiares, cómo se presenta la crisis, la descripción del paciente, estudios complementarios (encefalogramas de rutina) y otros como vídeo-encefalograma simultáneo y resonancia magnética que se van haciendo para una mejor determinación de la enfermedad.

Reporte1.com

Compartir