Así puedes hacer del “misionero” la posición sexual más placentera

Foto: Referencial

Aquí te damos algunos truquitos para que con tu estilo varíes esta tradicional posición durante un encuentro íntimo con tu pareja

Para muchos la posición del misionero es considerada como: aburrida, moralista y conservadora, y no es para menos, ya que su origen fue “inculcado por la iglesia”, es decir, fue la única postura aprobada por la Iglesia Católica para hacer el amor.

El sacerdote Johannes Teutonicus, en 1215, fue el primero en anunciar que solo había una postura natural para el coito, es más, los religiosos que llegaron a América para cristianizarla se encontraron con indígenas que hacían el amor “como animales”, reproduciendo la clásica pose “del perrito”.

Pero si a las sábanas nos trasladamos, todo es cuestión de creatividad, complicidad, empeño y desempeño, por eso a continuación te damos algunos truquitos para que con tu estilo varíes esta tradicional posición.

1) Ante todo se deben disponer los cuerpos de manera activa, de nada sirve generar variantes con cuerpos pasivos, sin energía. Hay que buscar, proponer, buscar el encastre placentero. Hay que hacer hablar a los cuerpos. El movimiento es sabio.

2) Colocar una almohada en tu zona lumbar permite tener más movimiento.

3) Mover las caderas hacia arriba o abajo, o bien hacer movimientos de rotación, apretando el pene con las contracciones vaginales.

4) Puedes jugar con las piernas extendiéndolas, haciendo presión en el pene, o bien alternar con movimientos de extensión y flexión.

5) Para un contacto más cercano, los besos o el susurrarle en los oídos puede ser muy excitante.

Reporte1.com / Agencias

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