¡Empeora la crisis! Cortes eléctricos afectan rutina de habitantes en los estados andinos

Los habitantes de estas entidades deben tratar de adaptarse al horario del racionamiento eléctrico para hacer sus quehaceres en el hogar, trabajar y hasta descansar y distraerse. Además, bancos, negocios y colegios no funcionan cuando no hay electricidad

Los cortes de electricidad que antes ocurrían esporádicamente, se han hecho habituales durante los últimos dos meses en varios estados del país, donde durante seis horas o más al día se realiza la suspensión del servicio eléctrico acompañado de una caída de las señales telefónicas y por ende, de internet, lo que repercute no solo en los quehaceres del hogar sino en las labores de oficina y funcionamiento de las instituciones de atención al público, además de la rutina de descanso, especialmente en las zonas más calurosas del país.

Tras varios días de cortes no programados, la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) anunció el 15 de marzo que iniciaría “un plan de administración de carga” en seis estados, “tras la disminución de los niveles de agua en las represas del sur occidente del país”. Este fue el argumento esgrimido por las autoridades.

Así, en su cuenta en Twitter, Corpoelec publicó los horarios de la suspensión temporal del servicio por cada parroquia y sector. De esta manera, cada uno tendría 4 horas de interrupción programada del servicio que son rotativas y se efectúan distribuidos en varios horarios: 8:00 am a 12:00 m; 12:00 m a 4:00 pm;  4:00 pm a 8:00 pm y 12:00 am a 4:00 am.

Este 20 de marzo, Corpoelec anunció una modificación en los cronogramas, que anuncian la suspensión del servicio desde 6 a 12 hora al día, por lo que quienes habitan en esta región del país deben tomar nuevas previsiones.

La vida de madrugada

El cronograma no se cumple al pie de la letra y a veces el corte que debería ocurrir por la tarde ocurre por la noche o por la mañana, y muchos solo tienen luz en la madrugada cuando normalmente deben estar durmiendo.

Cortesía de La Nación

En el estado Táchira, Corpoelec anunció este 20 de marzo que los cortes serán más amplios, y en la ciudad de San Cristóbal muchos sectores permanecerán sin luz durante 12 horas al día.

Josefina Pérez, habitante de Capacho, población de esta región fronteriza con Colombia, está despierta de madrugada para poder hacer sus quehaceres como utilizar la lavadora, trabajar en su computadora e incluso, hacer llamadas telefónicas entre la 1:00 y 5:00 am.

“En todo el estado, cuando se va la luz, nos quedamos sin señal (telefónica) o se pone demasiado mala, entonces cuando llega la luz hay que aprovechar de hacer lo que se pueda en materia laboral. A la 1:00 am me llegó la luz y tenía que aprovechar, a esa hora envié correos, con la fortuna de que había muchas personas en mi situación y al amanecer ya tenía mi trabajo listo”. Así relató Josefina cómo fue su madrugada del domingo 18 de marzo.

De igual forma, a esa hora, debió lavar la ropa sucia que había acumulado durante los días que la electricidad llegaba de forma desordenada. “Aproveché que, aparte había agua que también están racionando, y me puse a lavar”, expresó.

Indudablemente, indicó Josefina, “eso cambia la rutina, porque no puedo dormir las horas que habitualmente dormiría, o no puedo hacer las cosas conformes como un día domingo las pudiera hacer, porque hay que aprovechar cuando tenemos los servicios (…) esta situación nos ha restado mucha calidad de vida (…) Hay quienes se echan al abandono, dejan de ir a sus trabajos y la situación hace que incluso páginas web dejen de funcionar”.

“Los teléfonos mueren, no tenemos señal para llamadas, mensajes y mucho menos, datos. Hay zonas del Táchira donde nos quedamos completamente incomunicados –relata. Así pasa en lugares como La Grita, Capacho, Peribeca, San Rafael de Cordero, entre otros. Tras restaurarse el servicio eléctrico, tarda unos 20 minutos en normalizarse la señal telefónica y unos 45 minutos, la señal de internet”.

Se paraliza la economía

Por su parte, Gilberto Vivas, habitante del estado Trujillo, específicamente de la población de El Dividive, ubicada al borde de la carretera Panamericana, denunció que pasan largas sin el fluido eléctrico, que de igual forma afecta el servicio de telefonía fija y móvil, mensajería de texto e internet, por lo que quedan incomunicados.

Lo más agobiante en esta zona, también afectada por un fuerte racionamiento de agua, son las altas temperaturas que muchas veces no deja pegar un ojo por las noches, a quienes se han acostumbrado a dormir con aire acondicionado, algo que la modernidad ha permitido y que ahora va en retroceso.

Cortesía de Panorama

“Esta situación de la luz se suma a la escasez de comida, que solo se consigue bachaqueada y a altos precios, venden barato pero si uno paga en efectivo, que no hay, ni porque cobro la pensión, porque muchas veces llegando al final de la cola del banco, después de pasar seis horas allí, se han acabado los billetes”, dice.

Por su parte, Marbelin Jiménez, comerciante de la población vecina de Sabana de Mendoza, expresó: “Esto está mal, horrible, nos quitan la luz de 8:00 a 11:00 am, nos dejan una sola hora de luz, luego la vuelven a quitar y la colocan como a las 4:00 pm, otros días llega a las 12 del mediodía, la dejan en la tarde y la vuelven a quitar de 4:00 a 8:00 pm”.

Es propietaria de una charcutería, donde se han dañado algunos productos debido a la falta de refrigeración, mientras que su otro negocio, una zapatería, solo funciona cuando hay luz. “Las transferencias debo hacerlas a las 4 o 5 de la mañana, porque a las 6 ya no hay sistema (en el banco)”, expuso.

“Otros días, la luz se va a las 9:00 pm hasta la 1:00 am, o de 11:00 pm a 3:00 am, esos días se duerme muy mal porque sentimos mucho calor y se alborotan los zancudos”, dijo, quien se ayuda con una planta eléctrica para poder abrir sus negocios, pero que ya han reparado porque también se ha averiado.

En esta zona, hay colegios que no dan clases, porque no llegan los maestros, quienes también padecen los inconvenientes generados por la falta de energía eléctrica.

Afecta la productividad y seguridad

En Mérida, la situación no es distinta, con la particularidad de que es un estado turístico y donde funciona uno de los atractivos más visitados del país, el Teleférico Mukumbarí.

Adriana Vielma, quien habita en La Pedregoza Sur, donde el cronograma de racionamiento de energía eléctrica, que contempla cuatro horas de corte en la mañana y cuatro en la tarde, no se cumple. “Muchas veces tenemos luz solo de madrugada y durante el día pasamos sin electricidad”, dijo, quien debe tomar sus previsiones para cocinar, bañarse, cargar los teléfonos, lavar la ropa, entre otras cosas que dependen del fluido eléctrico.

Dijo que “en años anteriores cuando hay un cronograma, con horario definido que se cumple, todo el mundo se organiza, pero ahora ha sido tan fuerte y descontrolado (…) hemos pasado más de 20 horas consecutivas sin luz”.

“Hay vecinos de mi edificio que se han desmayado en sus trabajos porque han salido sin comer de sus casas, tienen tres meses sin gas y han comprado cocinitas eléctricas, y durante estos días no han podido prepararse comida, y en las cercanías de sus trabajos, los comercios no abren o no tienen puntos (bancarios) para comprar”, dijo.

Adriana asegura que la productividad es la más afectada, “porque uno se sienta a trabajar sin la certeza de que va a terminar el trabajo porque en cualquier momento se va la luz, si vas a comprar algo no sabes si encontrarás el comercio abierto, el trolebús deja de funcionar, además de la seguridad, porque a partir de las 6:00 pm cuando oscurece en la zona parece que han puesto comandos de la Guardia para que patrullen la ciudad porque la seguridad se ha alterado”.

La situación que viven en los tres estados, y afecta además a Portuguesa, Apure y Barinas, ha generado protestas e infinidad de quejas en las redes sociales, que hacen un llamado a los entes gubernamentales a atender con urgencia esta situación que supera cualquier planificación y altera la buena disposición, el carácter amable y el deseo de trabajar que siempre ha caracterizado a sus habitantes, sin mencionar lo que pueden estar padeciendo quienes tiene algún problema de salud.

Reporte1.com

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