Escasez de reactivos pone en riesgo vida de quienes necesiten donación de sangre

Los especialistas advierten que no solo los centros de salud publico están afectados, sino también los bancos de sangre privados y los laboratorios de las Escuelas de Bioanálisis 

Los bancos de sangre de los centros de salud públicos carecen de reactivos serológicos  desde el último semestre de 2017. En diciembre, algunos se vieron obligados a desechar cantidades considerables de sangre vencida y otros decidieron no atender nuevos donantes.

La semana pasada, la Sociedad Venezolana de Hematología (SVH) y su Grupo Cooperativo de Medicina Transfusional (GCMT), publicó un comunicado donde exhortan a las autoridades del Ministerios de Salud a buscar “soluciones urgentes y definitivas” a los retrasos en el suministro de los reactivos para realizar las pruebas serológicas para el descarte de enfermedades transmisibles por las transfusión como: Sífilis, Chagas, Hepatitis B y C, Sida y HTLV.

Este déficit ha traído como consecuencia la suspensión de intervenciones quirúrgicas, la imposibilidad de cumplir con las demandas de sangre de las personas que las necesitan, la imposibilidad de brindar tratamiento transfusional a pacientes oncológicos, renales, hematológicos, entre otros.

En el comunicado la junta directiva de la SVH explica “que siquiera podemos asegurar las transfusiones que requieren los pacientes en situaciones de emergencia”.

De los materiales que se usan en los bancos de sangre el 80% y 90% son importados y los proveedores alegan que se retrasan las compras porque no tienen acceso a las divisas extranjeras.

Los bancos de sangre privados también sufren de la escasez de reactivos y de otros insumos requeridos en el proceso transfusional, como bolsas de recolección de sangre, equipos de transfusión, buretroles, filtros de leucoreducción.

Los hematólogos advierten que la mayoría de los bancos de sangre quedarán inoperativos, exponiendo la vida de cualquier persona que resida en el país y que necesite una donación de sangre o de alguno de sus componentes, sino se toman las medidas correctivas lo más pronto posible.

Por otro lado, la formación académica para quienes cursan estudios en la Escuelas de Bioanálisis de la UCV también se ve afectada, puesto que no cuentan con los recursos para llevar a cabo las prácticas de laboratorio. Sin reactivos no pueden realizar los estudios inherentes a su disciplina.

Del grupo de 10 a 15 exámenes a los que debe someterse una bolsa de sangre antes de colocársela al paciente, a lo sumo se le pueden realizar 2 ó 3, asegura la presidenta del Colegio de Bioanalistas del Distrito Capital y Miranda, María Cabrera.

“Todo es importado y no está llegando al país. No nos podemos hacer responsables de transfundir sangre sin saber si esto le puede ocasionar una enfermedad a la persona, como ocurre en situaciones de guerra”, dijo Cabrera y agregó que la mayoría de las operaciones requieren transfusión sanguínea.

Asimismo aseguró que los laboratorios clínicos, tanto privados como públicos, se enfrentan a un déficit, que oscila entre 70% y 80%, de reactivos para pruebas especiales como perfiles hormonales, tiroideos y marcadores tumorales.

Con respecto a los reactivos de coagulación o hepáticas la falla se ubica en 50%. Las consecuencias las sienten los usuarios que deben pagar más de Bs 200 mil por un Perfil 20. “Cualquier prueba simple supera los Bs 100 mil. Hay pequeños laboratorios que están cerrando porque no pueden subsistir, cuando les toca reponer los reactivos el costo es muy elevado”.

Reporte1.com/ Con información de El Universal

 

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