Opinión | ¿El silencio, indolencia o conformidad?

(160123) -- CARACAS, enero 23, 2016 (Xinhua) -- Una persona ondea una bandera durante una manifestación de simpatizantes y miembros de la Mesa de la Unidad Democráctica (MUD), con motivo de la conmemoración de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, en la Plaza Brion de Chacaíto, en Caracas, Venezuela, el 23 de enero de 2016. De acuerdo con información de la prensa local, integrantes de la MUD convocaron el sábado a una concentración para conmemorar la rebelión cívico-militar que derrocó al presidente de facto Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958. (Xinhua/Boris Vergara) (bv) (jp) (fnc)

El 77% de la población, pasa el páramo en escarpines, con los altísimos precios de los alimentos y medicinas, la cola en los bancos buscando dinero y recibiendo la mínima cifra de 10.000 bolívares. A la masiva escasez de alimentos y medicinas se agrega ahora la falta de dinero porque este permanece arbitrariamente en los bancos

Nos guste o no, lo veamos o no, el gobierno camina directo hacia la implantación de un sistema socialista. “That’s the question”. Que en la primera etapa o sea de transición, se vaya a un sistema de economía mixta, es otra cosa. Esa es la transición de que habla el gobierno. Mientras para la oposición la transición es cambio de gobierno. ¡Cuestión de estrategia, Dr. Watson!, dirían en la famosa serie de suspenso del detective Sherlock Holmes.

Los ocho anteproyectos de leyes, presentados por Maduro en la ANC, lo corroboran. Sin embargo, la matriz de opinión posicionada por la oposición internacionalmente tiene relación con dictadura, no obstante el número de elecciones realizadas y la libre expresión del pensamiento existente. ¡Ah!, pero el CNE es una oficina del gobierno violando la independencia de los poderes. Manejado por miembros declarados del PSUV. ¡Que a todas luces reciben líneas del gobierno, aunque lo disimulan!

El que calla, otorga
Por lo que podríamos asumir que no se combate desde la oposición un gobierno democrático, se enfrenta una dictadura que además -según la matriz de opinión- es “corrupta, traficante de droga, totalitaria y como si fuera poco mantiene presos a numerosos políticos y militares a los que tortura, pisoteándoles sus sagrados DDHH”.

Lo sorprendente es que sobre estos hechos el gobierno ni los desmiente ni los rechaza, probando lo contrario. El que calla, otorga. Tampoco hace esfuerzo para evitar estos abusos. Todas estas “menudas” acusaciones es lo que sustentan las sanciones económicas financieras provenientes de EEUU.

Aquí vuelve el gobierno a combatir la medida y sus efectos en el discurso, pero no hace nada por corregir las causas y motivaciones de las sanciones. Ante las notas de protesta latinoamericanas, estadounidenses y europeas, impugna recusando e hincándose en asuntos particulares de dichos países.

Pasando el páramo en escarpines
La otra situación relevante es la grave y ya vergonzosa problemática socioeconómica, la migración masiva de venezolanos y la complicada inseguridad de bienes y personas. El 77% de la población, pasa el páramo en escarpines, con los altísimos precios de los alimentos y medicinas, la cola en los bancos buscando dinero y recibiendo la mínima cifra de 10.000 bolívares, que no alcanza ni siquiera para un kilo de arroz. A la masiva escasez de alimentos y medicinas se agrega ahora la falta de dinero porque este permanece arbitrariamente en los bancos.

Según ellos, el gobierno no les baja los bolívares. Crítica e inhumana la situación a nivel de pensionados y jubilados. Por otro lado, sigue la migración de gente al exterior. Familias enteras que se van o hijos que dejan sus padres por no ver futuro en el país. A esto se añade la incontrolada inseguridad. Una delincuencia desbordada en calles, zonas residenciales y carreteras, que azotan a transeúntes mediante robos y asaltos.

Así como se publicita en pieza musical “Nada para la guerra”, se debiera hacerlo con una que diga “Nada para la tortura, el preso político y la arbitrariedad”, que parece ser una conducta sistémica del gobierno. Hay que institucionalizar el libre proceso, el derecho a la defensa y el respeto a los derechos humanos. Es el deber del gobierno hacerlo punto de honor. Invulnerable. Sagrada. El país está en paz, entonces ¿por qué no liberar a todos los presos políticos? Y quitar esa rémora terrible. ¿Qué gana con tener presos políticos y qué pierde con liberarlos? En imagen, pues gana con soltarlos y pierde con tenerlos presos. No es suficiente decir que se vive en libertad, es necesario demostrarlo.

Convivencia y negociación
Venezuela adolece, además, de una estrategia comunicacional para enfrentar y combatir la matriz de opinión de gobierno corrupto, narcotraficante y violador de los derechos humanos. Contra esa matriz se comportan displicentes, estoicos e inmutables. ¿Cuál es la razón de esta insensible actitud? Vuelvo a repetir, ¿acaso el que calla no otorga? Inentendible. El silencio es uno de los más contundentes mensajes. Siempre quiere decir algo. Ante tan graves acusaciones son necesarias repuestas categóricas que no dejen duda alguna. Explícitas. Evidentes y precisas. Lo que primeramente se debe cuidar es la opinión pública nacional.

Ojalá, el inicio del diálogo en República Dominicana resuelva los principales problemas por los cuales atraviesa la ciudadanía. Solo para eso tiene justificación cualquier esfuerzo de convivencia y negociación.

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