¿Verdad o mito? No es tan cierto lo que se dice de los gatos

Sobre los gatos hay mitos que todavía hoy siguen difundiéndose,  creencias falsas que deberíamos eliminar de la faz de la Tierra

El gato es una mascota enigmática por su forma de ser y su carácter, es parte de los cuentos de terror entre brujas y maleficios, también es representación de episodios de supersticiones y augurios de mala suerte.

No hay que olvidar tampoco que el gato ha sido en la literatura, el cine y el imaginario colectivo la mascota de las brujas. Esto último no tiene nada de casual y es que este animal fue víctima de matanzas entre los siglos XII y XVI en Inglaterra, Francia, Suiza y Alemania por ser considerado vehículo de espíritus malignos y hasta la personificación de Satán.

Lo sorprendente es que pasados los años, todavía queda una pequeña reminiscencia de la falsa e injustificada creencia que dice que los gatos negros dan mala suerte.

No tan esotérico, pero igualmente erróneo es el argumento de que los gatos siempre caen de pie. Los mininos son capaces de enderezar su cuerpo en el aire, mientras están cayendo para así aterrizar con las cuatro patas y no accidentarse. Sin embargo, esto no sucede el 100% de las veces que un gato se precipita al suelo.

Gatos negros dan mala suerte

Este falso mito se remonta a la Edad Media, resulta irracional pensar que la suerte dependa de un color o de un animal. El color del gato está determinado por su herencia genética, que nada tiene que ver con la suerte.

Se educan solos

Los gatos desarrollan comportamientos y habilidades propios de su especie de manera natural, por instinto. Sin embargo, sus dueños deben tener especial cuidado en la educación que le den a su minino desde cachorro porque de esto dependerá su comportamiento domesticado.

Las embarazadas no deben tener gato

La forma más habitual de que una embarazada contraiga toxoplasmosis es por consumo de carne cruda o verdura contaminada. En cuanto al pelo del gato, es poco probable que esto sea el generador de la enfermedad según dicen, sin embargo si hay cierto índice de credibilidad en que estos animales definitivamente transmiten la bacteria a través de sus heces.

Siempre se llevan mal con los perros

Si el gato ha convivido durante su periodo de socialización con un perro, es decir, cuando el minino era cachorro, lo considerará un amigo. Eso del instinto se despierta solo si ambos no han sido domesticados y que a alguno de los dos se les haya enseñado a enfrentarse.

Si pierde los bigotes, no tendrá equilibrio

Los bigotes funcionan como órganos sensoriales que permiten a los gatos calcular la distancia y el espacio, no a equilibrarse.

Las 7 vidas

Este de todos los mitos es el que menos fuerza tiene, tal vez esté asociado a la impresionante agilidad con la que estos animales sortean peligros de todo tipo pero es importante resaltar que estos felinos solo tienen una vida.

Reporte1.com/Con información muymascotas.es

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